miércoles, 12 de noviembre de 2008

Tesón sobre la pista de hielo

Robert MüllerRobert Müller, uno de los jugadores más importantes del hockey alemán, a quienes los médicos diagnosticaron un tumor cerebral hace dos años tras sufrir varios mareos, se ha ido sobreponiendo a varias operaciones y ha continuado con su vida deportiva cuando la enfermedad así se lo ha permitido. Entre otros retos deportivos, ha ayudado a su equipo (el Kölner Haier) a conseguir el subcampeonato de la liga alemana y ha defendido con su selección la bandera germana en el Mundial de Canadá. Pero, lamentablemente, tras una última operación el pasado mes de agosto, los médicos que lo tratan se han dado por vencidos tras no lograr entonces extirpar totalmente el tumor que ejerce presión sobre vasos sanguíneos, comunicándole ahora la triste noticia de que su enfermedad ya no tiene remedio y que solo le quedan unas siete semanas de vida lo que, lógicamente, ha conmocionado por completo al país germano, más si cabe por la entereza que viene demostrando el joven Müller, de 28 años y padre de dos niños, que no ha abandonado las ganas de vivir y entrena a diario para darse el gusto de volver, a fin de mes, a las canchas: "Ahora mi único objetivo es disputar el arranque del Campeonato alemán (a finales de noviembre) y agradecer de esa forma a mi equipo la confianza que han depositado en mí".
Müller tiene un glioblastoma en el cerebro, un tumor de cuarto grado, especialmente agresivo y de crecimiento muy rápido. El jugador ha superado la media de supervivencia de este tipo de tumores. La mayoría de los pacientes no llega a vivir un año y sólo el 3% resiste un lustro. El deportista no habla sobre su enfermedad y prefiere concentrarse en hacer lo que mejor sabe, jugar al hockey sobre hielo, entrenando con un empeño increíble.
Müller quiere volver a la pista y defender su portería, pero por propio mérito y no por lástima. "No tengo dolores y me siento bien y sencillamente tengo que vivir con el tumor. Nunca va a desaparecer del todo. Sólo me resta ser positivo; cualquier otra cosa no cambiaría la situación. Y quiero que se me trate como a cualquier otro, no necesito compasión", declaraba hace un tiempo.