
Así, el señor Rim ha trasladado la parte que le pertenecía (o sea, los trozos y astillas serrados de su vivienda) a otro punto de la provincia de Prey Veng, al lado de sus padres (a 90 kilómetros de Phnom Penh, en la que se hallaba la casa familiar al completo), a lo que su mujer ha comentado: ''Sé que resulta muy extraño, pero es lo que quería mi esposo. Él vino con sus parientes y con serruchos y cortaron la casa por la mitad'', mientras que ahora ella tiene la otra mitad de la casa (la parte que sigue en pie), un medio hogar de madera con techo de tejas y sostenida por pilares de madera, a la manera típica del campo camboyano.
Según parece, su esposo estaba celoso porque sospechaba que ella tenía relaciones con un agente de policía de la aldea, cosa que ésta rotundamente ha negado. ''Él quería divorciarse, así que yo dije, 'divorciémonos''', ha comentado, a pesar de que las autoridades locales trataron por todos los medios de que la pareja resolviera sus diferencias, pero el esposo se mantuvo firme como un campeón.
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