martes, 6 de noviembre de 2007

Venerada como una diosa

Posee el cuerpo de una divinidad india. En su pueblo, la gente la adora y no es para menos... Ahora se someterá a una operación de 40 horas para deshacerse de los pares de brazos y piernas extra que tiene esta dulce niña.

Lakshmi

Ortopedistas, pediatras, neurólogos, cirujanos plásticos, cardiólogos y personal de cuidados intensivos se turnarán para poder llevar a cabo dicha intervención. El mayor peligro es que se colapse el sistema nervioso. Un mínimo error podría paralizar para siempre a la pequeña.

Diosa

"Creo que es la reencarnación, nacida en el día propicio", destaca Poonam, la madre de la niña que ha debido vivir con ocho extremidades. "Es un milagro, un regalo especial de Dios".
Lakshmi nació el día en que se celebra a la diosa de la abundancia, por la cual fue nombrada. Al igual que esta figura india, la pequeña posee dos pares de brazos y, además, tiene también dos de piernas. (Como para jugar con ella al Twister. Menuda paliza nos iba a dar.) El parecido dejó atónitos a los habitantes de Awestruck.
"Es mi hija y no puede continuar viviendo así", destaca Poonam, quien reconoce que la calidad de vida de la niña sería pobre y que no sobreviviría a la adolescencia.

VeneradaAsí, 30 médicos trabajarán en turnos durante casi dos días para intentar separar a la niña de su gemelo parásito. Lakshmi tiene dos cuerpos fusionados por la espina dorsal y comparten la circulación. Uno funciona bien y posee casi por completo todos los órganos. "Jamás vi o escuché nada sobre un caso así", destaca Sharan Patil, el cirujano destinado a realizar la intervención. "Es tan extraño que como médico no podía dejar de ayudar".

La operación costará poco más de doscientos mil dólares. Sin ella, la niña jamás podrá caminar o gatear. "Los dos cuerpos están fusionados a la altura de la pelvis. Nuestro desafío es el de remover el gemelo parásito y separar los sistemas internos que están unidos", explica el especialista.

Suerte pequeña, rezaremos por ti.

1 comentario:

Clara Gescovich-Pepe Curti dijo...

Me llamó la atención para bien, el hecho de que madre e hija estén sonrientes. Ojalá todo les vaya bien.